martes, 8 de septiembre de 2026

Esta vez tengo un plan, además de ayuda


Volví a fallar. 

No cumplí mi objetivo planteado en el post anterior. 

En esta ocasión lo intento de nuevo pero con un profesional que me apoya. Estoy en un plan del coach Victor Gómez. Empecé en agosto. La primera quincena hice poco porque estuve en un barnetegi aprendiendo euskera, pero la tercera semana empecé a hacer ejercicios de fuerza y una dieta específica. Tengo una plataforma que me sirve para hacer un seguimiento y grabar la progresión.

Mi idea inicial era entrenar tres días a la semana fuerza, pero esta semana he añadido dos sesiones de atletismo. Mi hija me dice que es demasiado y que voy a pinchar. Puede tener razón. He vuelto al Club del que me fui hace más o menos diez años. Mi objetivo era toma de contacto. Ha habido antiguos compañeros que hoy entrenaban para la nocturna, que se celebrará el próximo viernes, que se han alegrado de verme. Sin duda, que baje los martes y jueves no solo es para correr, también para socializar. Primero me he encontrado con Francis "el Socio" que ya en agosto me envió un wasap diciéndome que en septiembre me esperaba en las pistas, nos hemos dado un abrazo. Después me he encontrado con Parro, entrenador de los mayores, le he dicho que no venía como hace unos meses que estuve un día me desfondé y no volví. Le he planteado que hoy volvía solo a correr algo. De hecho no sabía que hacer. El Socio me ha dicho que corra por la pista corriendo en los largos y andando en las curvas, así he hecho. No llevaba Garmin, ni móvil, ni reloj, hoy venía a ver. De repente me he fijado en el anillo que me regaló mi hijo en Florencia este verano, es uno que tiene doce cuentas para el Rosario, la verdad que él desconocía el uso y le expliqué. De vez en cuando de coña me dice "qué ¿has rezado ya el Rosario?

He empezado a correr usando el anillo como medidor de la vueltas, he dado doce, por lo que he hecho 4,800 metros más o menos. Un buen principio. Curiosamente mi hijo ha llegado al campo de fútbol a jugar con unos amigos y le he dicho que utilizaba su anillo para contar las vueltas. Se ha reído. Me ha hecho ilusión que me haya visto haciendo deporte y saliendo de esta espiral sedentaria que duraba ya demasiado.

También me he encontrado con Elena, Andrés, Manuel y su hija, con Sami he charlado un rato mientras caminaba en una de las curvas. Le he preguntado que andaba preparando, me ha dicho que la carrera de los pueblos blancos, 40 km. con 3500 metros de desnivel, empieza en Setenil. Me ha dicho que sin un objetivo él no avanza. He pensado que yo soy un poco así, lo he demostrado a lo largo de estos años de blog. Quien sabe, si mantengo la constancia, por una parte me volveré a apuntar al Club, por supuesto, y me fijaré como objetivo acabar dignamente la San Silvestre de Barakaldo de este año.

Veremos. Poco a poco. De momento, respondiendo a la pregunta que me hace siempre Víctor, mi coach ¿Cómo te encuentras después de la sesión de entrenamiento? Muy bien, respondo. 

Hoy he cumplido el objetivo y estoy contento. 

Mañana fuerza en el gimnasio. 

 

lunes, 5 de enero de 2026

Sísifo y lo mucho que peso a principios de año

 Publico aquí lo que he enviado en mi newsletter sobre los propósitos:



Sísifo era rey de Corinto. Un día por azar ve una gigantesca águila, mayor y más espléndida que cualquier ave mortal llevando una joven hacia una isla cercana. Cuando el rey de los ríos Aesopus le comunicó que su hija Aegina se la habían secuestrado y que sospechaba que era Zeus, le pidió que lo ayudara a buscarla. Sísifo le contó lo que había visto. Con lo cual se atrajo la tenaz furia de Zeus que lo envió al infierno. Allí se le castigó para siempre a empujar una roca hasta la cima de una montaña y ver que antes de llegar rodaba hasta el lugar de la partida.

Con los propósitos de año nuevo soy Sísifo.

Tengo un blog en el que apunto mis hitos deportivos (este). A lo largo de su historia, empecé a escribir en él hace quince años, he ido publicando mis propósitos deportivos, muchos de ellos no se cumplieron. Cuando me proponía algo cogía la piedra y empezaba a subir la montaña, llegado un tiempo la piedra caía y vuelta a subir. Para que te hagas una idea estos han sido los propósitos a los que me refiero:

7 de enero de 2011: “Empecé a correr porque he llegado a superar los 90 kilos cuando mi peso ideal será 70, además mi estado físico es nefasto y me temo que influye en el anímico.”

22 de mayo de 2011: “Estoy últimamente mi parado en lo que respecta a los entrenamientos, he perdido esa constancia que temía perder. Pero la vuelta a andar en esta ocasión por la costa gaditana desde Barbate a Caños de Mece me ha devuelto las ganas de estructurar la forma de hacer deporte.”

11 de agosto de 2012: “Estoy contento ya que he cumplido uno de mis objetivos deportivos, hoy después de más o menos dos meses corriendo he llegado a completar una hora. Ya lo había conseguido en el gimnasio haciendo veinte minutos de elíptica, cinta y stepping. Me quedaba el asfalto. Hoy lo he conseguido. Y me siento orgulloso, todos necesitamos objetivos para poder avanzar.

Sigo peleando con el objetivo más exigente, bajar hasta los 80 kg. antes de que nazca mi segundo hijo. Desde que me lo propuse solo he bajado un kilo, imagino que la falta de la planificación alimenticia tiene la culpa. Veremos en septiembre, tengo de plazo hasta noviembre, si el mozo no se adelanta. Necesito bajar kilos.”

21 de octubre de 2013: Única vez que he cumplido mi objetivo: correr la Turdetania (una carrera de montaña de 61 km.)

5 de noviembre de 2013: “Mi quimera, la auténtica, la de verdad no una quimerita cualquiera sino mi BHAG, mi nirvana, mi Shangri-La deportivo es, y lo voy a decir, hacer un triatlón de larga distancia (Ironman, Challenger, Iberman, Trisur... todas ellas marcas registradas). Objetivo primario: Adelgazar hasta menos de 80 kilos el 30 de diciembre de 2013.”

3 de marzo de 2014: “El 2015 será mi año, correré una maratón cuatro meses antes de cumplir los 40.”

20 de febrero de 2015: “Sigo teniendo un sueño, terminar algún día una maratón. Hace 22 semanas me fijé el objetivo de la maratón de Sevilla 2015, que se celebra el próximo domingo. De nuevo saldré a animar e imaginarme corriéndolo.”

4 de enero de 2019: “Me he pesado hoy, antes del roscón de reyes. Estoy en cota máxima: 92 kilos. A partir de aquí sería batir récord. En febrero me vuelvo a pasar por aquí y te cuento mis nuevos derroteros deportivos, que los hay, compartiendo lo que me diga la báscula ¿Objetivo a final de año? No me atrevo a poner, lo he hecho tantas veces sin éxito... Acompáñame.”

26 de junio de 2020: “En enero empecé una dieta, estaba en 93,7 kg. La acompañé con una rutina de andar 10000 pasos diarios. Terminé la dieta en marzo habiendo bajado hasta 86 kg. El confinamiento no me afectó en peso y me mantuve aunque dejé de andar ante la imposibilidad de salir.”

7 de diciembre de 2022: “Revisando este blog, me he dado cuenta de que en 2013 corrí el trail de montaña Turdetania. Se me ha ocurrido proponerme correr esta carrera este próximo 2023.” No la corrí.

22 de abril de 2024: “Voy a volver a correr. Esta vez me fijaré un objetivo más alcanzable, será la Nocturna de Dos Hermanas el próximo sábado 15 de junio: 9.500 metros. He llamado a uno de los clubes de mi pueblo para entrenar con ellos. Empiezo el viernes, hasta entonces haré algo por mi cuenta o algún entrenamiento de fuerza en casa. No solo me servirá para poder llegar a los ansiados 75 kg, también me pondré en forma y conoceré gente que también lo necesito en esta nueva etapa de mi vida.” No la corrí.

Y esto nos sitúa en el 5 de enero de 2026, hoy, con mis 94,5 Kg., más que nunca. He salido a andar 50 minutos, por fin he salido a andar, me he movido. No me planteo grandes metas (ni ultra, ni maratón, ni siquiera una carrera de 10 km.) simplemente quiero bajar 10 kilos antes del 30 de junio de 2026. A partir de ahí ya veré. Me comprometo a contarte por aquí si lo he conseguido o no.

Feliz año nuevo y que la magia de los reyes inunde tu casa.